Este año es para enmarcar, si buscaba experiencias y km en moto puedo asegurar que he encontrado muchas y muy buenas con el póker realizado fuera del país, North West 200, Alpes, concentración de Faro y Stelvio, la verdad no me puedo quejar de este maravilloso año.

Este viaje en moto no estaba programado pero todo lo acontecido en mi tierra (incendio Sierra de Gata, Cáceres) me afectó bastante tanta impotencia y después de ver noticias e imágenes horrorosas en diferentes medios de comunicación, decidí montar en moto y rodar, rodar… sin rumbo.

Dado que siempre viajo solo decidí llamar a Ronald (amigo Francés conocido en el Ferry rumbo Irlanda), proponiendo si quería acompañarme, justo lo esperado, ok y luz verde para otro gran viaje en moto .

Como todos, tenemos obligaciones y hay que adaptarse a ellas, por ello disponíamos de una semana para rodar en moto y al igual que Los Alpes este viaje en moto ha sido realizado en tan solo 6 días.

Mi intención era salir desde Tudela hacia Las Landas (domicilio de Ronald) el domingo y comenzar desde allí el lunes nuestro deseado y ansiado viaje en moto.

Con cierta similitud con el viaje en moto hacia los Alpes, esas obligaciones impidieron un retraso en mi salida hasta el lunes mediodía, provocando posponer nuestro viaje en moto hasta el martes por la mañana.

El martes con todo preparado y las motos cargadas tanto Ronald como yo no podíamos ocultar una tremenda sonrisa ocupando gran parte de nuestro rostro, arrancamos motores, engranamos la 1ª y a ver que sale…

Enlazando con carretera nacional dirección Toulouse y sobrepasada la misma hacemos nuestra primera parada en una localidad maravillosa llamada Albi (Francia), un bonito lugar muy recomendable de visitar todos los que tengan oportunidad.

La mañana del miércoles como el resto de mañanas antes de la puesta de sol estábamos en pie con las motos arrancadas, haciendo tiempo a que terminara de ponerse el sol para no pasar frío y una vez puesto… subidos en moto hasta que decía adiós.

Ese día no hicimos muchos km en moto pero nos llevó todo el día, las carreteras nacionales en Francia son demasiado estrechas y en estas fechas con mucho tráfico, aprovechando el camping libre nuestro campamento para ese día fue un lugar muy bonito cerca de la frontera con Italia, al norte de una ciudad llamada Grenoble.

El jueves después de disfrutar del impresionante amanecer de este lugar nos ponemos en marcha con dirección a una ciudad conocida en mi anterior viaje en moto por los Alpes, Aosta (Italia), en aquella ocasión conocí el puerto Gran San Bernardo (Suiza-Italia), esta vez era el turno del Pequeño San Bernardo (Francia-Italia).

Haciendo una parada en el mencionado puerto para disfrutar de sus vistas y sobrepasada la ciudad de Aosta, nos dirigimos a un camping (en Italia no está permitido el camping libre) cerca de la ciudad de Varese.

Por el camping pasamos con más pena que gloria, tanto a Ronald como a mí no nos gustó nada dicho camping, exceptuando una bonita vista a un lago colindante.

El viernes por la mañana nos separaban del Paso del Stelvio 280 km en moto y nuestra cara reflejaba que íbamos a cruzar en moto un lugar emblemático del Giro de Italia.

Comenzamos a cruzar el Paso del Stelvio y en nuestra primera parada al quitar el casco (no lo olvidaré jamás), la cara de satisfacción de Ronald mirando fijamente mis ojos sin parar de gesticular, yo haciendo aspavientos y resoplando con una sonrisa de oreja a oreja sin parar de mover mis manos muertas arriba y abajo, muy emocionado y afortunado de poder disfrutar en moto de este impresionante lugar.

Paso del Stelvio (Italia)

Paso del Stelvio (Italia)

Sin parar las motos de zigzaguear, con tanta emoción se nos fue de las manos y sin darnos cuenta nos pasamos a Suiza, hicimos parada en un bar para replantear la situación y se decidió por mayoría absoluta volver a realizar el Paso del Stelvio y alojarnos en un B&B en la ciudad de Bormio.

El sábado a las 8:00 comenzamos nuestro regreso, con tan mala suerte que se funde la bombilla del faro de la moto de Ronald y no disponemos de recambio.

Paramos a repostar en Saint Michel de Maurienne y con suerte conseguir una bombilla en un taller, no hubo suerte… con la bombilla.

Entramos en un bar para cargar el teléfono de Ronald y decidir dónde dormir, pregunta Ronald a la camarera y dueña del establecimiento por un buen lugar para montar nuestra tienda de campaña, con la grata sorpresa que nos ofrece alojamiento gratis en su casa.

Antes de ir a dormir nos invitó a asistir con ella y toda su familia (al completo) a una especie de romería ubicada en un lugar privilegiado, un lago rodeado de montañas donde presenciamos los correspondientes fuegos artificiales, anunciando el fin de fiestas del pueblo y el broche de oro a un espectacular viaje en moto.

El domingo a las 7:00 estábamos en pie y a las 8:02 subidos en la moto, cuenta km a cero y ese mismo día si o si debía estar en Tudela y Ronald en Las Landas.

Comenzaba a llover y el estado de mi rueda trasera un poco gastada, sumando la gran cantidad de tráfico por esas carreteras nacionales y viendo que no llegaríamos nunca, decidimos los últimos 500 km entrar en autopista y hacerlo por la vía rápida.

No podía faltar ese chaparrón dejándote todo empapado de arriba abajo, (no dio tiempo ni a bajar de la moto para poner el traje de agua).

Haciendo una parada de 30 minutos en casa de Ronald (Las Landas) para comer algo y descansar (no pegamos bocado en todo el viaje, solo repostamos) salgo para Tudela a las 20:30 llegando a casa a las 00:00 y mirando el cuenta km en 1367 km realizados en el día, (sumando a los mismos alguna que otra perdida).

Con este gran viaje y estos km en moto doy por terminado los viajes a otros países por este año… eso creo.

Animo a todos a visitar el Stelvio con vuestra moto y disfrutéis tanto como yo, un saludo muy grande para todos y mucho gas.