Viajar a la North West 200 en moto es un viaje especial.

La entrada de hoy es difícil de escribir, principalmente porque voy a expresar mis sensaciones con tan ansiado viaje en moto, puedo asegurar que supone más que cualquier otra entrada.

Cuando voy a salir de viaje unas horas antes de salir me encuentro un poco más nervioso y tenso de lo habitual, el momento que arranco y siento el retumbar entre mis piernas y el sonido de la caja de cambios al engranar la 1ª, es cuando mi estómago se libera y desaparece toda esa tensión.

Este viaje se está preparando y planificando desde hace siete meses, y hace uno comencé a sentir esa sensación de nervios y tensión qué suele aparecer momentos antes de cada viaje.

En este preciso instante faltan solo 10 horas para salir, estoy insoportable jeje, no tengo sueño, mi cabeza funciona a 1000 por hora y mis manos no paran quietas, a ver si así me relajo un poco y puedo conciliar el sueño.

Todos los que me conocéis si comparamos con cualquiera de los muchos viajes que realizo a lo largo del año no hay mucha diferencia (aparte de montar la moto en un barco), la moto no tiene un solo paquete más que en viajes anteriores y por km puedo asegurar que no es el caso, lo que diferencia este viaje del resto es

Esa sensación de saber que en horarios de no carreras o entrenamientos voy a recorrer un circuito por el cual han volado a toda mecha hombres como Joey, Robert, Michael o William Dumlop, John McGuinness, Guy Martin, Michael Rutter o Ryan Farquhar entre otros.

Esa sensación de sentir y poder ver en directo esas carreras tan espectaculares que tan acostumbrados estamos a ver por televisión o en la pantalla del ordenador.

Esa sensación de estar en Ballymoney en Dunlop Memorial Garden y sentarme delante de la escultura de bronce de Joey&Robert Dunlop y poder leer en el obelisco de piedra: ¨En este precioso lugar todos sus visitantes disponen de tiempo para reflexionar sobre todos los logros sin precedentes de estas leyendas del motociclismo internacional muy queridos¨.

Robert Dunlop

Joey&Robert Dunlop Memorial Garden

Esa sensación de pasar con tu moto por el mágico camino de Dark Hedges… debo reconocer que también me quita el sueño, La Calzada del Gigante, Los Acantilados LA RUTA COSTERA DEL ATLÁNTICO woooowww.

Son tantas y tantas sensaciones ¿Quién me iba a decir hace unos años que me encontraría a tan solo 10 horas de emprender este viaje? es un placer poder compartirlo con todos vosotros.

La idea es hacer 587 km hasta la localidad francesa de Mallezais, un equivalente Moraleja-Tudela  recorrido muchísimas veces y estar allí sobre la hora de comer, ¨tirar¨ la tienda de campaña en el camping de la mencionada población y hacer noche.

El día 7 cargar la moto bien temprano y emprender la marcha (471 km) hacia la localidad de Cherbourg-Octeville en el norte de Francia, lugar de partida del ferry con destino Rosslare en el Sureste de Irlanda.

Si todo sale bien la llegada a Cherbourg es alrededor de medio día, comer allí y hacer tiempo hasta la hora de partida del ferry, las 22:00.

Esto es lo peor de todo… 18 horas de ferry hasta Rosslare uffffffff bien de biodramina.

Una vez con las ruedas de la moto de nuevo en asfalto se enlazará con una carretera costera cruzando ciudades como Dublín o Belfast hasta llegar a Portrush, localidad donde está reservada la estancia en un camping por un periodo de 10 días en la isla.

Estas son algunas de las muchas razones que hacen este viaje tan ansiado y diferente al resto de mis viajes.

A dormir un poco que mañana toca un largo y divertido día, un saludo para tod@s y mucho gas.